El Metalpar Iguazú I sobre chasis Mercedes-Benz O500UA marcó un antes y un después en el transporte urbano argentino. Presentado entre 2007 y 2008, fue el primer colectivo articulado de producción masiva fabricado en el país, pensado para responder a la creciente demanda de pasajeros y a la implementación de corredores exclusivos y sistemas de transporte de alta capacidad. Permaneció en producción hasta aproximadamente 2012/2013, cuando fue reemplazado por la segunda generación del Iguazú.
La carrocería, desarrollada por Metalpar Argentina, se montaba sobre el Mercedes-Benz O500UA/2836, un chasis articulado de piso súper bajo importado desde Brasil. Estaba impulsado por un motor Mercedes-Benz OM457 LA de 6 cilindros en línea y 12 litros de cilindrada, capaz de desarrollar 360 CV. Su configuración de tres ejes y una capacidad máxima cercana a las 28 toneladas lo convertían en una solución ideal para líneas de gran demanda.
Con una longitud cercana a los 18 metros, el Iguazú Articulado podía transportar alrededor de 140 pasajeros, con entre 40 y 45 asientos y un amplio espacio para pasajeros de pie. Su piso súper bajo facilitaba el ascenso y descenso, mientras que sus múltiples puertas permitían un intercambio rápido de pasajeros, una característica fundamental para reducir los tiempos de parada en corredores de alta frecuencia.
Exteriormente se distinguía por su diseño moderno para la época, con un frente de líneas rectas, grandes superficies vidriadas y un amplio fuelle central que permitía la articulación entre ambos cuerpos del vehículo. Dependiendo de la empresa, existieron versiones con parabrisas enterizo o dividido, así como variantes equipadas con aire acondicionado.
Las primeras unidades comenzaron a circular en 2008 en la Línea 132 (Nuevos Rumbos S.A.), convirtiéndose en los primeros articulados modernos de producción nacional en prestar servicio regular. Posteriormente también fueron incorporados por empresas como las líneas 34, 59 y 166 de Buenos Aires, además de distintos operadores del interior del país, especialmente en corredores de alta demanda y sistemas tipo BRT.
Gracias a su gran capacidad, confiabilidad mecánica y la reconocida robustez del conjunto Mercedes-Benz–Metalpar, el Iguazú I O500UA se transformó en uno de los articulados más emblemáticos de la década de 2010. Aunque con el paso de los años muchas unidades fueron reemplazadas por modelos más modernos, todavía permanece muy presente entre los aficionados al transporte y la comunidad de simuladores como OMSI 2, donde es considerado uno de los colectivos articulados argentinos más representativos y recordados.